El pasado día 4 de octubre las AA. VV de La Isleta y los grupos ecologistas y ciudadanos BEN MAGEC ECOLOGISTAS EN ACCIÓN, GREENPEACE, TURCÓN, FORO POR LA ISLETA, SALTO A LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA, ASOCIACIÓN PARA LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA, ASOCIACION CIVICA GRAN CANARIA RENACE, EL SOL SALE PARA TODOS, entre otros, han constituido una PLATAFORMA contra la pretensión de la empresa TOTISA de instalar en EL PUERTO DE LA LUZ, una PLANTA DE ALMACENAMIENTO DE GAS LICUADO, REGASIFICACIÓN Y GENERACIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA DE 70 MW.
Nos oponemos rotundamente a la construcción de esta instalación energética por razones de salud, medioambientales, sociales y económicas. De hacerse realidad esta infraestructura, la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria sufriría un intenso deterioro en su calidad del aire y bienestar y salud de los ciudadanos. Así lo atestiguan diferentes análisis tanto privados como públicos, entre los cuales se encuentran los informes desfavorables de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias y del Cabildo Insular de Gran Canaria.
La gravedad de esta situación nos obliga a hacer un llamamiento alto y claro a la ciudadanía, pidiendo a nuestros conciudadanos y a las instituciones que nos representan que se movilicen en contra de un proyecto sobre el que pesan muy serias dudas técnicas y la existencia de mejores alternativas más saludables, menos costosas y más respetuosas con el territorio y las personas.
Por ello, es preocupante el silencio del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que es la autoridad competente en la planificación de los usos del suelo en el Puerto de La Luz, donde no puede considerarse el espacio disponible como “huecos libres” a rellenar con cualquier tipo de actividad industrial potencialmente contaminante, cuando el propio Ayuntamiento ha considerado la zona como un espacio de uso mixto, industrial y recreativo y de ocio, promoviendo la conexión del puerto con la ciudad a través de la pasarela Onda Atlántica y de la peatonalización de la calle Luis Morote que comunica directamente el puerto con la playa de Las Canteras.
La instalación de la planta de producción de energía eléctrica de 70 MW a partir de la combustión de gas natural fósil que intenta promover TOTISA, va a emitir a la atmósfera a través de 4 chimeneas de 25 m de altura, equivalente a un edificio de 8 plantas, grandes cantidades de metano, óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, partículas, compuestos orgánicos volátiles e hidrocarburos aromáticos policíclicos, durante las 24 horas del día, los 365 días del año, que los vientos dominantes de componente norte van a dirigir hacia la ciudad, con el consiguiente riesgo para la salud de la población de Las Palmas de Gran Canaria que es la más poblada del archipiélago (378.027 habitantes).
La Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias ha informado reiteradamente sobre el riesgo que puede suponer para la salud de la población la instalación de una planta de estas características en la ubicación propuesta a escasos 1.100 m de La Isleta, con relación a patologías cardiovasculares y respiratorias, en especial asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que se verán especialmente agravadas durante los episodios de calima.
Cuando en todas las ciudades del mundo se están alejando las fuentes de contaminación industrial de los núcleos de población, se está reordenando el tráfico urbano y declarando zonas de bajas emisiones para reducir la contaminación del aire que respiran los ciudadanos, se pretende que en Canarias vayamos al contrario de la tendencia, incluso llegando a decir que facilitará la penetración de renovables, cosa que ni técnica ni económicamente puede sostenerse.
Existen muchas y mejores alternativas para asegurar el suministro energético y, al mismo tiempo, ir hacia la neutralidad en emisiones GEI para 2040. El archipiélago canario está inmerso en un proceso de descarbonizacion donde ya ha invertido importantes esfuerzos y más que deberán hacerse en los próximos años.
Por consiguiente, es irresponsable y extemporáneo que se permita y aliente desde algunas administraciones públicas la instalación de esta planta en el corazón de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.
Instamos al Gobierno de Canarias y al Gobierno central a actuar con decisión contra este proyecto cuyos costes son muy superiores a sus potenciales beneficios. No puede haber beneficio alguno en algo que perjudica gravemente a la salud. Nuestro empeño en los próximos meses será llamar a la ciudadanía en torno a la defensa de su salud, la lucha por una descarbonización racional y la búsqueda de mejores soluciones energéticas.